El presidente Gustavo Petro instruyó a las fuerzas de seguridad de Colombia a suspender todo intercambio de inteligencia con EE.UU. hasta que Washington detenga los ataques con misiles contra embarcaciones en el Caribe que Bogotá considera posibles ejecuciones extrajudiciales.
Según Petro, “la lucha contra la droga debe estar subordinada a los derechos humanos de los pueblos caribeños”.
El anuncio marca un fuerte giro en la relación entre ambos países, históricamente aliados en la lucha contra el narcotráfico.
¿Qué significa para Colombia? Este movimiento puede complicar el intercambio de datos operativos, afectar cooperación militar y diplomática, y agravar tensiones bajo la administración del presidente Donald Trump.